La diferencia entre el incendio del motor de un coche de hidrógeno y uno de gasolina
En una oscura noche de Florida de 2001, el Dr. Michael Swain, de la Universidad de Miami en Coral Gables, EE.UU., provocó el incendio del tanque de combustible de dos vehículos idénticos, uno con un motor de hidrógeno y otro con uno de gasolina, ambos con el mismo contenido energético. El hidrógeno provocó daños menores en el vehículo, aunque es muy inflamable y tiene una alta capacidad de detonación. La gasolina provocó un siniestro total porque al ser un combustible líquido, cae al suelo, encharca y permanece mucho tiempo. El vídeo de las explosiones de 3’5 min. no está disponible en la web, que yo sepa, pero el Dr. Swain publicó un artículo que incluye 8 instantáneas y un análisis de las razones por las que la llama de hidrógeno es de color amarillo; el análisis espectral de la llama mostró la presencia de sodio, cuyo origen natural deben ser micropartículas sólidas suspendidas en el aire. El artículo técnico es Michael R. Swain, “Fuel Leak Simulation,” Newburgh Heights Association (NHA) Meeting, May 5, 2001 [djvu, pdf].
Para mí lo más interesante del artículo son las fotos del incendio de ambos vehículos. El hidrógeno se consume muy rápido, con una gran llamarada vertical, porque tiene una difusividad en aire muy alta, al ser muy ligero, pero deja el coche casi sin daños; en el interior del coche la temperatura máxima alcanzada fueron 19’4 ºC (67 ºF) y en el exterior 47’2 ºC (117 ºF). Si hubiera habido pasajeros que no hubieran salido del vehículo debido al pánico, no les habría pasado absolutamente nada. Sin embargo, la gasolina se encharca debajo del coche y provoca un fuego lento que alcanza temperaturas muy altas que carbonizan hasta el acero y el vídrio del vehículo. Cualquier pasajero debería haber salido del vehículo cuanto antes, en menos de un minuto, sino quiere temer por su vida.

